Septiembre de 2026

La situación del lenguaje, la inclusión y la inteligencia artificial en el ámbito laboral | 2026 

En las organizaciones internacionales, muchos empleados dedican una parte considerable de su vida laboral a comunicarse online en un idioma que no es su lengua materna. En este contexto, las empresas corren el riesgo de que se cree una jerarquía de oportunidades basada en el dominio del idioma y la alfabetización digital.

Dado que la comunicación se lleva a cabo con frecuencia a través de herramientas online, el reto para RR. HH. se sitúa, por tanto, en la intersección entre la inclusión, el idioma y la tecnología: ¿cómo pueden las organizaciones garantizar que la IA fomente la inclusión en equipos multilingües?

Aspectos destacados


Los empleados que rara vez trabajan en otro idioma suelen no reconocer el idioma como un problema de inclusión, mientras que aquellos que viven esa realidad sí que lo tienen muy claro. 


El uso de la IA aumenta drásticamente entre quienes trabajan principalmente en una segunda lengua y, según los datos, produce resultados más positivos para este mismo grupo.


Los ejecutivos de alto nivel son el grupo que más tiempo dedica a trabajar en un idioma que no es su lengua materna.


El uso de la IA para facilitar la comunicación en el trabajo no sustituye al aprendizaje: al contrario, parece fomentar y complementar activamente la mejora de las competencias con ayuda de la IA. 

Cómo influye la tecnología en la forma en que los empleados contribuyen en el trabajo

En equipos dispersos por distintas ubicaciones geográficas, el uso de la tecnología para trabajar de forma eficiente y mantenerse conectados es inevitable y, de hecho, beneficioso. A falta de interacciones presenciales, el correo electrónico, el chat instantáneo y el software de reuniones virtuales son fundamentales para la comunicación transfronteriza.

La inteligencia artificial está añadiendo nuevas dimensiones a la forma en que las personas se comunican, desde redactar correos electrónicos hasta traducir documentos y preparar presentaciones.  

A menudo, estas interacciones tienen lugar entre personas que no comparten una lengua materna, lo que añade una dinámica de inclusión a cómo y por qué se utiliza la tecnología para la comunicación. El uso de la IA puede revelar inadvertidamente cuáles son los puntos débiles de los empleados y qué barreras están tratando de superar.

En este informe, examinamos las respuestas de los empleados de grandes empresas multinacionales sobre cómo utilizan la tecnología, su experiencia con la inclusión y su uso del idioma en el trabajo. 

Hemos constatado que el lenguaje sigue siendo una de las dimensiones menos visibles, pero más influyentes, de la inclusión en el trabajo. Además, los datos sugieren que, si bien la IA no es la causante de este reto, sí está cambiando la forma en que los empleados lo superan.

Esto ofrece a los responsables de RR. HH. y de personal una nueva perspectiva sobre el lenguaje y la inclusión como dos componentes de su estrategia de transformación digital.


¿Por qué es importante la inclusión para las empresas globales?


Aunque la IA no es la causante del reto del idioma y la inclusión, sí está cambiando la forma en que los empleados lo superan.

El idioma: la puerta de entrada a la comunicación transfronteriza 

Los empleados que trabajan en varios idiomas señalan sistemáticamente una experiencia laboral diferente a la de los compañeros que operan casi exclusivamente en su lengua materna.

Para empezar, entre los empleados que pasan más de la mitad de su jornada laboral utilizando un segundo idioma, el 65 % cree que la competencia lingüística tiene un impacto significativo en la igualdad de participación y de oportunidades en el trabajo. Esto contrasta claramente con aquellos que trabajan casi exclusivamente en su lengua materna, que son un 30 % menos propensos a creer lo mismo. 

Esta diferencia confirma que las barreras lingüísticas suelen ser más visibles para quienes las sufren.

Se observa el mismo patrón cuando los empleados reflexionan sobre la progresión profesional. Casi dos tercios (63 %) de los empleados que trabajan predominantemente en una segunda lengua están totalmente de acuerdo en que el dominio del idioma influye positivamente en el avance profesional. Entre los empleados que trabajan exclusivamente en su lengua materna, menos de la mitad (47 %) comparten esa opinión. 

Estos resultados sugieren que, para algunos, el idioma es simplemente una habilidad comunicativa, mientras que para otros es una piedra angular de la participación y las oportunidades. Esto sitúa al idioma firmemente en el centro del debate sobre la inclusión y pone de manifiesto una importante brecha de concienciación que los responsables de RR. HH. deben salvar.


Definición de hablantes de primera y segunda lengua


Porcentaje de personas que están de acuerdo en que el dominio del idioma tiene un impacto significativo en la igualdad de participación y oportunidades en el trabajo










































65%

de los hablantes de una segunda lengua

37%

de los hablantes de su lengua materna

Porcentaje de personas que están totalmente de acuerdo en que el dominio del idioma influye positivamente en la progresión profesional










































63%

de los hablantes de una segunda lengua

47%

de los hablantes de su lengua materna

Para algunos, el idioma es simplemente una habilidad comunicativa, mientras que para otros es una piedra angular de la participación y las oportunidades.

¿Quiénes trabajan en una segunda lengua?

Dado que la inclusión se ve significativamente afectada por el idioma que se habla, es fundamental comprender qué tipos de empresas y personas son más propensas a trabajar en una segunda lengua, y cómo eso podría alterar la cultura empresarial.

Entre todos los encuestados, los empleados indicaron que dedicaban una media del 27 % de su tiempo de trabajo a comunicarse en un idioma distinto de su lengua materna. A medida que aumenta la antigüedad en la empresa, también lo hace la proporción de tiempo dedicado a trabajar en una segunda lengua, siendo los propietarios y los directores generales quienes registran la proporción más alta, con un 34 %.

En la práctica, las personas que toman decisiones estratégicas también se encuentran entre las que tienen más probabilidades de desenvolverse en distintos idiomas. Este dato puede suponer un aspecto positivo para la inclusión, ya que es probable que los líderes multilingües sean más conscientes de las influencias lingüísticas y estén en condiciones de abordarlas en el conjunto de la plantilla.  

También es importante identificar los tipos de empresas que registran mayores proporciones de empleados que trabajan en una segunda lengua.

La investigación muestra que, cuanto más grande o más global es una empresa, más tiempo dedican los empleados a desenvolverse en una segunda lengua. Lo que quizá resulte menos previsible es la influencia del sector. Las empresas tecnológicas, por ejemplo, trabajan casi exclusivamente en una segunda lengua, tal vez debido al predominio del inglés en el desarrollo de software, así como a la naturaleza globalmente distribuida de estas empresas. 

Porcentaje medio del trabajo realizado en una segunda lengua

Propietario/director general





34%

Directivos





29%

Empleados





27%

Nivel de iniciación





23%

El efecto del inglés también se puede observar en otros lugares; los encuestados de empresas con sede en el Reino Unido y en EE. UU. son los menos propensos a dedicar horas de trabajo a otro idioma. Por su parte, varias regiones no anglófonas indicaron una probabilidad del 0 % de trabajar exclusivamente en su lengua materna, lo que sugiere que la geografía —y, en particular, el dominio del inglés— también debe tenerse en cuenta en las dinámicas lingüísticas y de inclusión.  

La implicación es clara: a medida que las empresas crecen y se expanden internacionalmente, las dinámicas de función, escala y sector comienzan a multiplicarse, lo que aumenta la urgencia de considerar el idioma como una estrategia de inclusión.

¿Quién realiza más de la mitad de su trabajo en una segunda lengua?

Sector turístico





30%

Propietario/director general





21%

Empresas con más de 50 000 empleados





20%

Empresas con más de 5 sedes





19%

Empresas del Reino Unido





6%

Media


14%

¿Quién trabaja únicamente en su lengua materna?

Empresas de EE. UU.





17%

Sector educativo





12%

Sector tecnológico





1%

Empresas de China, Finlandia, España y Suecia





0%

Media


5%

A medida que las empresas crecen y se expanden internacionalmente, las dinámicas de función, escala y sector comienzan a multiplicarse, lo que aumenta la urgencia de considerar el idioma como una estrategia de inclusión.

El uso de la IA va de la mano de las fricciones en la comunicación 

Podría decirse que el hallazgo más claro de la investigación es que la adopción de la IA está estrechamente vinculada al trabajo multilingüe.

Los empleados que rara vez trabajan en otro idioma suelen indicar un uso relativamente limitado de la IA; casi dos tercios (64 %) de ellos utilizan la IA en menos del 5 % de su trabajo.

Por el contrario, entre los empleados que dedican más de la mitad de su jornada laboral a comunicarse en otro idioma, esa cifra se reduce a solo el 7 %. En cambio, casi un tercio (30 %) de este grupo multilingüe utiliza la IA durante la mayor parte de su trabajo.

Se trata de una diferencia de comportamiento notable.

En lugar de representar una fase inicial de experimentación, la IA parece haberse integrado cada vez más en los flujos de trabajo diarios de los empleados que se enfrentan a una mayor complejidad comunicativa.

Hallazgos previos de esta investigación sugieren que la traducción es uno de los usos más comunes de la IA en el ámbito laboral, por lo que este patrón no resulta sorprendente. Sin embargo, las implicaciones van más allá de la traducción; esto sugiere que la IA aporta más valor a los empleados multilingües que se enfrentan a dificultades de comunicación.

¿Quién utiliza la IA en menos del 5 % de su trabajo?











































7%

de hablantes de una segunda lengua

64%

de hablantes de su lengua materna

¿Quién utiliza la IA en más de la mitad de su trabajo? 










































30%

de hablantes de una segunda lengua

7%

de hablantes de su lengua materna

IA para idiomas: ¿ayudante de aprendizaje o sustituto de las habilidades?

Desde que las herramientas de IA generativa arrasaron en todo el mundo en 2023, ha habido una especulación y una preocupación generalizadas de que estas herramientas pudieran reducir por completo el incentivo para aprender idiomas y desarrollar habilidades comunicativas.

Nuestra investigación sugiere que ocurre justo lo contrario. Los empleados que trabajan en más idiomas parecen considerar la IA como un mecanismo de apoyo, más que como un sustituto para desarrollar habilidades comunicativas auténticas.

Así lo demuestra un notable aumento del compromiso, la motivación (con un incremento del 22 %) y los resultados positivos del aprendizaje asistido por IA entre los hablantes de una segunda lengua, en comparación con los compañeros que rara vez trabajan fuera de su lengua materna.  

En cierto modo, cabría esperar que los hablantes de una segunda lengua mostraran un mayor compromiso con los programas de aprendizaje de idiomas. Sin embargo, estos datos ponen de manifiesto específicamente el entusiasmo de los empleados multilingües por la IA en todos los programas de aprendizaje, lo que se refleja en su uso general de las herramientas de IA, aunque los beneficios de ambas no se limiten a la mejora de las habilidades lingüísticas. 

En otras palabras, la investigación sugiere que, entre los empleados que trabajan principalmente en una segunda lengua, la IA está marcando la mayor diferencia tanto en su aprendizaje como en la mejora de sus competencias tecnológicas.

La IA no parece estar sustituyendo al aprendizaje; lo está haciendo más valioso.

% que cree que las herramientas de IA son muy eficaces para el aprendizaje y el desarrollo











































64%

de hablantes de una segunda lengua

37%

de hablantes de su lengua materna

% que está totalmente de acuerdo en que la IA hace que el aprendizaje sea más eficiente










































50%

de hablantes de una segunda lengua

31%

de hablantes de su lengua materna

Los empleados que trabajan en más idiomas parecen considerar la IA como un mecanismo de apoyo, más que como un sustituto para el desarrollo de auténticas habilidades comunicativas.

Reconsiderar la IA como un facilitador de la inclusión

En general, los empleados que trabajan principalmente en una segunda lengua están —en comparación con sus homólogos que hablan su lengua materna— más comprometidos con las herramientas de IA en el trabajo, se muestran entusiastas con la experiencia y los resultados del aprendizaje con IA, y se preocupan por el impacto de sus competencias lingüísticas en la inclusión.

Todo ello apunta hacia una experiencia laboral única basada en el bagaje lingüístico. De ello se pueden extraer dos posibles conclusiones:

  • La concienciación sobre el vínculo entre el idioma, la inclusión y la IA puede transformar la cultura del lugar de trabajo, reduciendo las barreras para quienes se ven más afectados por las dificultades lingüísticas y sensibilizando al resto sobre el valor de la IA y el aprendizaje.

  • La adopción de la IA es mayor y tiene un impacto positivo especialmente significativo en aquellas personas con una mayor necesidad práctica de mejorar sus competencias. Esto parece deberse a que la IA ayuda a las personas a comunicarse más allá de las barreras lingüísticas, pero por sí sola no hace que esas barreras desaparezcan.

La noticia alentadora es que muchas organizaciones ya están respondiendo. Los empleados que trabajan en entornos más multilingües señalan un mayor apoyo de la organización a la IA y perciben un valor significativamente mayor en su uso para aprender y comunicarse. El reto ahora es garantizar que estos beneficios estén disponibles de forma sistemática para toda la plantilla, en lugar de surgir únicamente allí donde el trabajo multilingüe ya es habitual.

Para los responsables de RR. HH. y de personal, destacan cuatro prioridades.  

#1

Tratar el idioma como una cuestión de inclusión, no solo como una cuestión de comunicación.


Las barreras lingüísticas suelen ser invisibles para quienes no las experimentan, pero tienen un impacto cuantificable en la percepción que tienen los empleados de las oportunidades y la participación. Hay que plantearse métodos para reducir las barreras lingüísticas y establecer una cultura de concienciación entre todos los empleados. 

#2

Diseña estrategias de IA que aborden los puntos débiles de los empleados.


Según nuestra investigación, la adopción más sólida de la IA proviene de los empleados que se enfrentan a las mayores exigencias de comunicación. Empieza por identificar las áreas en las que determinados grupos o individuos tienen más que ganar con la IA, y utiliza esos puntos de entrada para demostrar su valor y fomentar la familiaridad entre el conjunto de la plantilla.

#3

Invierte en el desarrollo de competencias junto con la IA.


Nuestros hallazgos cuestionan la suposición de que la IA sustituirá al aprendizaje de idiomas. Los empleados que más dependen de la IA son también los más motivados para mejorar sus competencias lingüísticas. La IA y la formación lingüística son inversiones complementarias: una ayuda a los empleados a rendir en el presente, mientras que la otra fomenta la confianza y la capacidad necesarias para el éxito a largo plazo.

#4

Evalúa si todo el mundo puede contribuir.


Medir la adopción de la IA o de las herramientas, tanto las de uso personal como las impuestas por la empresa, resulta útil para comprender quién está ganando confianza con las nuevas tecnologías. Aprovecha la oportunidad para comparar la adopción con indicadores significativos de inclusión, como la participación, a fin de comprender realmente qué grupos necesitan más apoyo. 

Acerca de la investigación


Hemos llevado a cabo un estudio con 1.300 líderes y alumnos de todo el mundo, centrándonos en perfiles que participan en programas de idiomas y los gestionan en empresas multinacionales. El 64 % de los encuestados procedía de empresas con más de 5.000 empleados. El estudio cuenta con encuestados procedentes principalmente de los sectores de la fabricación, la tecnología, la consultoría y la sanidad.